02/11.- El resveratrol, una sustancia natural que se encuentra en las nueces, en las uvas y en el vino, mejora la salud y alarga la vida de los ratones obesos que encima se alimentan con una dieta rica en grasas.
No en vano «por primera vez se demuestra que el resveratrol podría afectar a la salud y la supervivencia de los mamíferos», en palabras del científico Plácido Navas, que ha dirigido la participación española en este experimento con ratones, al frente de un grupo de investigación de Biología Celular de la Universidad Pablo de Olavide, con sede en Sevilla.
Navas subraya que «este trabajo en ningún caso se puede extrapolar a seres humanos», pues «no se deben crear expectativas que no son convenientes». En todo caso, ello no quita ningún valor al experimento, que califica de «espectacular», y eso que la prudencia preside el modo de hablar de este investigador español, que recalca a su vez que el hallazgo no hubiera sido posible sin el esfuerzo de colaboración internacional que ha sido coordinado por la Universidad de Harvard y el Instituto Nacional del Envejecimiento (NIA) de Baltimore, con la participación de la ya citada Universidad de la capital hispalense y las universidades Johns Hopkins, Baltimore (Estados Unidos) y Sydney (Australia). Además, han participado los centros de investigación americanos de Pennington Biomedical, Salk Institute y Sirtris Pharmaceuticals.
Del experimento se desprende que, después de seis meses de tratamiento, «el resveratrol había evitado la mayoría de los efectos negativos de la obesidad generada en los ratones por una dieta hipercalórica». Además, en el estudio queda claro que «las curvas de supervivencia de los grupos alimentados con dieta hipercalórica y con esta dieta más resveratrol empezaron a divergir a partir de la semana 60, en la que los animales con resveratrol ya tenían una ventaja de unos 3 ó 4 meses en la supervivencia». Al envejecer, se añade, «la mitad de los ratones sometidos a una dieta rica en grasas habían muerto, mientras que en el grupo con resveratrol sólo lo habían hecho menos de un tercio».
Plácido Navas también resalta cómo el estudio deja claro que «los ratones obesos tratados con resveratrol estaban más sanos que los obesos sin tratar». Y en las conclusiones del experimento se pone el siguiente ejemplo: «Los ratones obesos tenían una mayor concentración de insulina, glucosa y el factor de crecimiento IGF-1, marcadores que en humanos predicen el desarrollo de la diabetes, comparado con los ratones obesos tratados con resveratrol». Sin embargo, se recuerda que «el resveratrol no tiene mejores marcadores de salud que los ratones alimentados con una dieta normal», si bien Navas advierte de que «aún no se ha realizado, aunque ya está en marcha, un estudio sobre si el resveratrol es también beneficioso dentro de una dieta normal».
Pero con el estudio ahora publicado ya se sabe que «el hígado mostró las mayores diferencias en los parámetros de salud entre los distintos grupos de ratones estudiados». Así, «el tamaño y el peso de este órgano en los animales no tratados con resveratrol era el doble que el de los ratones tratados con dicha molécula». Asimismo, se dice que «los hepatocitos de estos hígados tratados con resveratrol también tenían un aspecto saludable», y se destaca que poseían «más mitocondrias (estructuras que se encargan de metabolizar los azúcares y lípidos para la producción de energía) que los alimentados sólo con la dieta hipercalórica». Además, «el resveratrol produce también cambios en la expresión de genes cuyos productos participan en rutas metabólicas básicas para el organismo que se ven afectadas por la restricción calórica, que es una intervención que aumenta la longevidad de los animales».
Por lo demás, «el análisis del rendimiento físico durante el envejecimiento demuestra que los ratones tratados con resveratrol mantienen sus habilidades motoras, que pierden los ratones obesos». Y es que «el resveratrol revierte los efectos negativos de la obesidad respecto a las habilidades de movimiento y coordinación». Dentro de este contexto, el prestigioso doctor Richard J. Hodes, director del ya mencionado NIA, ha indicado que «actualmente hay un gran interés en identificar intervenciones que se puedan aplicar a mejorar la salud y la supervivencia, en especial para nuestros ancianos». De hecho, añade, «hoy en día los descubrimientos de la ciencia básica representan un paso importante en esta dirección». Sin embargo, y saliendo al paso de las expectativas que a ese respecto el presente estudio puede generar, advierte de que «hay que ser precavidos» porque «éste es un estudio con ratones machos y nos queda mucha que aprender sobre la seguridad del resveratrol y su efectividad en los humanos».
Fuente: L. M. del Barrio para Madri+d
EL VINO TINTO SERVIRÍA PARA ADELGAZAR
El estudio anterior, que algunos científicos consideran como "histórico", observó que esta bebida ayudó a ratones obesos a adelgazar. Hasta ahora se había demostrado que un vaso por día es beneficioso para el corazón.
Grandes cantidades de un extracto de vino tinto parecieron ayudar a que ratones obesos con una dieta alta en grasas vivieran una vida larga y saludable, sugirió un nuevo estudio que algunos expertos consideran "histórico".
La gran pregunta es, ¿puede producir los mismos efectos mágicos en seres humanos? Los científicos dicen que es demasiado pronto como para comenzar a beber barriles de vino tinto, pero sí consideran que las últimas investigaciones son prometedoras e incluso "espectaculares".
El estudio efectuado por la Escuela de Medicina de Harvard y el Instituto Nacional de Geriatría muestra que las elevadas dosis de extracto de vino tinto disminuyen el índice de diabetes, problemas hepáticos y otros efectos patológicos relacionados con las grasas en ratones obesos.
Los fallecimientos vinculados al consumo de grasa disminuyeron 31% en ratones obesos que ingerían el suplemento, en comparación con los ratones pasados de peso que no lo recibieron, y los que sí lo tuvieron también vivieron mucho más que su promedio normal de vida, señaló el estudio.
Sorprendentemente, los órganos de los ratones gordos que recibieron el extracto de vino se veían normales cuando no deberían estar así, dijo el principal autor del estudio, el doctor David Sinclair de la Escuela de Medicina de Harvard.
El médico indicó que otras investigaciones preliminares que aún se están realizando en el laboratorio muestran que el ingrediente del vino también promete extender el período de vida de los ratones de tamaño normal. Durante años, el vino tinto ha sido vinculado con diversos beneficios a la salud.
Pero el nuevo estudio, publicado el jueves en la página en internet de la revista Nature, muestra que los mamíferos que reciben dosis extremadamente elevadas del extracto resveratrol que se encuentra en el vino tinto pueden gozar los buenos efectos de una disminución en la ingestión de calorías sin tener que hacer el esfuerzo de dejar de comerlas.
"Si es que estamos en lo correcto en esto, significaría que uno podría tener el beneficio de restringir las calorías sin tener que sentir hambre", señaló Sinclair. "Es el Santo Grial de las investigaciones sobre el envejecimiento".
El resveratrol, el cual se produce cuando las plantas se encuentran bajo tensión, se encuentra en la piel de las uvas y en otras plantas, incluyendo los cacahuates y algunas bayas.
Los 55 ratones gordos a los que se les dio resveratrol y tenían una dieta alta en calorías no sólo están casi tan saludables como los ratones normales, sino que son tan ágiles y activos en los equipos para ejercitarse como sus primos delgados, dijo Rafael de Cabo, coautor del estudio, quien pertenece al Instituto Nacional de Geriatría.
Lo anterior muestra lo que puede considerarse una calidad de vida normal, más elevada de lo usual para ratones obesos, agregó.
Fuente: Noticias del Vino