02/11.- Según las últimas investigaciones, los sauvignon blanc de Nueva Zelanda contienen un misterioso compuesto que no aparece en ningún otro sauvignon blanc del mundo.
El compuesto fue descubierto por el estudiante alemán, Frank Benkwitz, que forma parte de un programa de investigación del sauvignon blanc.
El programa está siendo llevado a cabo por la Universidad de Auckland, HortResearch, la Universidad Lincoln, la Fundación para la Investigación Científica y Tecnológica (FORST) y el Centro de Investigación del Vino de Marlborough (MWRC).
La FORST financia con 4,99 millones de euros durante seis años un programa de investigación de los aromas del sauvignon blanc. Por su parte, la industria vinícola aportará en estos seis años otros 3,64 millones de euros.
Alrededor de 150 personas del mundo del vino participaron el día 1 en un seminario celebrado en Blenheim (NZ) en el que se presentaron los primeros resultados de la investigación realizada sobre el sauvignon blanc en Nueva Zelanda en los dos últimos años.
La revelación del misterioso compuesto entusiasmó a la audiencia. El señor Benkwitz dijo que este compuesto no tiene aroma, pero podría tener un efecto sinérgico con otros compuestos del vino que ayudara a dar el aroma distintivo del sauvignon blanc.
“El próximo año se realizarán más investigación con espectrómetros de masas más avanzados”, comentó Benkwitz. “Si conseguimos identificar este compuesto, será un gran éxito”.
El programa de investigación, que pretende determinar las características del vino neozelandés para ayudar a los enólogos a elaborar productos de calidad consistentes e incluso dirigir el gusto del vino para mercados diferentes.
Los sauvignon blanc de Nueva Zelanda contienen más metoxipirazinas, tioles volátiles, ésteres y alcoholes C6, compuestos que aportan aromas a pimiento, uva, “pipí” de gato y hierba, que los sauvignon blanc de otros países.
El científico del MWRC Mike Trought comentó que “estos compuestos están presentes en el vino en niveles de nanogramos por litro, medir cantidades tan pequeñas es comparable a detectar un pelo humano en la superficie de la tierra y, a continuación intentar medir su diámetro”.
Los estudios abarcan también los resultados obtenidos en zarcillos, variedades de levadura, análisis sensorial e influencias de la viticultura y suelo en los aromas.
Asimismo se están determinando por medio de encuestas las diferencias en vinos entre países, provincias e incluso áreas dentro de Marlborough.
El gran aumento de la demanda de sauvignon blanc ha empujado el mercado de exportación de vino de Nueva Zelanda, y la investigación facilita el mejor entendimiento de la uva y el vino.
De todas formas, el seminario finalizó con una alerta. Según el oficial ejecutivo del MWRC, “los enólogos deben elaborar productos de una calidad consistente, la sostenibilidad es hoy en día un asunto político, y la producción sostenible está ‘en la agenda’".
Comentó que, “según propuestas remitidas al consejo, hay un lobby ‘anti-uva’ muy fuerte. La cantidad de terreno dedicado al cultivo implica que el distrito está perdiendo espacio para la producción de alimentos y el panorama está cambiando”.
“El camino a seguir es trabajar conjuntamente para asegurar que se consigue lo mejor que se puede ofrecer. El cultivo sostenible es parte esencial de lo que queremos lograr”.
Fuente: Dave Williams para The Marlborough Express