17/11.- Las hectáreas dedicadas al cultivo de las variedades de uvas tintas en la provincia de Huelva ha crecido de forma espectacular en los últimos seis años, pasando de apenas tres o cuatro hectáreas en el año 2000 a una superficie superior a las 500 en este año 2006.
Según declaraciones del director técnico de la Denominación de Origen Condado de Huelva, Tomás de Soto, explicó que fue en 1995 cuando comenzó en Huelva el cultivo de tintas en una finca experimental en Bodegas Doñana y que fue en 2000 cuando se obtuvo el primer tinto retoño, "cuando aún nos encontrábamos en la comarca en la fase de investigación agronómica".
Fue a partir de ese momento, continuó, cuando las bodegas comenzaron a interesarse por este cultivo, contando actualmente con variedades vinificadas como Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Syrah y Merlot, y con el único vino tinto andaluz reconocido con un Bacchus, el Lantero Roble, de la bodega Vinícola del Condado.
De Soto indicó que pese a que se tiene constancia de que la superficie actual es superior a las 500 hectáreas aún no están registradas, ya que se está a la espera de que finalice el proceso de modificación del reglamento de la Denominación de Origen Condado de Huelva de forma que pueda amparar estas variedades tintas.
Según explicó el director técnico del Consejo Regulador, desde este organismo ya se ha culminado todo el trabajo necesario para proceder a esta modificación, habiéndose remitido ya a la Junta de Andalucía el informe pertinente para que éste inicie la tramitación hasta el Ministerio de Agricultura y Pesca y éste a Bruselas cuyo Departamento de Indicadores Geográficos Protegidos debe de avalar tal modificación que posteriormente será publicada tanto el BOE como en el BOJA.
De Soto precisó que el poder amparar las variedades tintas bajo la Denominación de Origen supondrá "además de los beneficios que en si misma lleva la diversificación de la producción, el poder cumplir un área de consumo importante y ampliar nuestras expectativas".
Fuente: EFE-Agro