29/11.- Un estudio elaborado por la Universidad de Deusto con el título "El turismo del vino: otra experiencia de ocio" alerta en sus conclusiones de la escasa preparación de muchas bodegas para atender a los visitantes, según informó hoy esta institución académica en una nota.
"Los productores deben saber que el turismo del vino es una actividad complementaria a su actividad primordial: producir y comercializar vino, y que en caso de surgir el 'enoturismo' tienen que adecuar la bodega y concienciarse de que se entra en otro sector", expone el documento, que subraya que estas visitas permiten a las bodegas comercializar los excedentes de la cosecha.
Entre las carencias más acuciantes señaladas en el informe, se encuentra la escasa adecuación de la bodega a este tipo de turismo, circunstancia que desaparece en las nuevas bodegas, donde "hay una gran preocupación por la presencia de visitantes".
El estudio también alerta de la competencia entre diferentes tipos de establecimientos turísticos y hosteleros (principalmente, entre restaurantes y bodegas), para lo que apuesta por la sinergia entre ellos basándose en "la evidencia de que el beneficio de uno está en relación directamente proporcional al beneficio del otro".
La dificultad para encontrar especialistas que conozcan la cultura del vino y que tengan la formación suficiente para atender y recibir visitantes, así como conocimientos de otros idiomas, es otro de los déficit detectados por el informe.
El escrito precisa que "no existen verdaderamente actividades turísticas específicas" de enoturismo, "por lo que se ha de clasificar como una tipología complementaria a otra forma de turismo".
No obstante, los expertos coinciden en que éste es el momento adecuado para lanzar este producto turístico, aunque para ello es necesario, además de corregir las deficiencias señaladas, "concienciarse de que la viña y el vino son una fuente de ingresos independientemente de su valor agrícola y comercial".
Fuente: EFE-Agro