Información general
Congresos
Cursos
Estudios
La Profesión

 

 

 

 

    Boletín

 

   Gestión del Boletín 

   Boletines anteriores 

 

    Temas de interés

   Artículos Técnicos 

   Bolsa de Empleo 

   Concurso Tempranillo 

   OCM, Ley Vino 

   Noticias 

   Notas de prensa 

   Galería de imágenes 

 

    Enlaces 

 

    Mapa del sitio 

 

    Contactar 

 

    Añadir a Favoritos

 

    Página de Inicio

 

    Prensa del día

 

     Home     Noticias




EL VINO VA A LA ESCUELA

04/12.- En Francia se presenta un proyecto que establece la educación para el consumo responsable de vino desde la infancia y en España piensan, en ámbitos de la sanidad, que debe implementarse la información para prevenir a las mujeres embarazadas del peligro del consumo de alcohol, aun en etiquetas de vino. Reminiscencias sarmientinas: todos los problemas son problemas de educación.

Son manifiestas en Francia - y en toda Europa - las contradicciones entre lo económico, la salud y la seguridad en lo que respecta a la industria del vino, y esto agrega un conflictivo elemento al ya de por si extraño panorama del emblemático producto que aun maneja el país y que se convirtió en icono de la cultura occidental.

75 mil personas son empleadas en la industria del vino francés pero 45 mil mueren por exceso de alcohol solo en Francia. Esta cifra se potencia a la increíble suma de 195.000 personas en toda Europa, con el agravante que este deficiente consumo tiene como secuela el 7% de las enfermedades que afectan a la Comunidad. Europa sigue sin embargo liderando el consumo y la producción de vino pese al avance a paso redoblado de los países del nuevo mundo como Estados Unidos, Australia, Chile, Argentina y Nueva Zelanda. Según los últimos datos de la Organización Internacional del Vino, un 60% de los viñedos plantados en todo el mundo en 2004 estaban en territorio europeo, mientras que Asia y América aportaron un 20% y un 10% respectivamente. En cuanto a consumo, casi un 70% de los vinos que se bebieron en todo el mundo eran de producción europea, mientras que los americanos representaron alrededor de un 20%.

Un amplio debate se desarrolla en el seno de la UE que tendrá ocupado a sectores del parlamento hasta la primavera en el hemisferio norte. No es menor el problema nuevo con el ingreso de también nuevos estados (Rumania y Bulgaria aumentan a 27 los miembros a partir de 1 de Enero. Bulgaria es productor de vino y se abre a los mercados de Asia) con sus realidades e intereses particulares.

Para aumentar las contradicciones, en el país galo el consumo cayó a 55 litros “per capita” de los 100 litros que se registraba en 1970 y el 92 % de los menores de 25 años prefieren otras bebidas. En tanto las cifras del turismo a Francia aumentan al compás del crecimiento del enoturismo, que en ese país atrae no solo a quienes desean una comunión con la naturaleza, sino a aquellos que buscan beber en la fuente de la historia.

¿Hay que levantar el consumo con los riesgos sociales que esto implica? ¿Hay que desalentar la producción con el costo económico consecuente? ¿Qué hacer para preservar este nicho?

La respuesta surgió desde los legisladores: educar.

El vino a la escuela primaria

"Para mantener una posición importante en el mundo, el vino francés debe primero asumir una posición fuerte en casa," señala el informe, compilado por un grupo de parlamentarios del UMP.

A la vez, se sugiere educar a los estudiantes en cuanto a los peligros asociados con el consumo excesivo de alcohol enfatizando en que debe beberse el vino moderadamente, junto con una dieta equilibrada.

Según el documento, publicado por el oficialista Partido Unión por un Movimiento Popular (UMP), los niños que aprenden la manera en que la uva "es cultivada y transformada" hasta convertirse en vino tienen más posibilidades de vivir sanamente y respetar la naturaleza.

Clases de apreciación de vino en las escuelas podrían igualmente contribuir a mejorar la industria vinícola francesa.

En España van más lejos

En tanto en España están preocupados por estos y otros problemas, como el factor de riego que las madres adquieren con el consumo de alcohol mientras están en proceso de gestación.

La ministra española de Sanidad, Elena Salgado, aseguró que le parece una "buena idea" que las etiquetas de las bebidas alcohólicas, incluyendo el vino, adviertan de los riesgos para las embarazadas y los fetos, una medida que pretende aplicar Francia y que ha sido propuesta por los médicos de la Sociedad Española de Epidemiología.

Salgado destacó especialmente la intervención del representante francés, que explicó que en su país hay al año 1.700 casos de muertes fetales debidas a la bebida y por ello había decidido introducir la advertencia a las embarazadas en la etiqueta pese a ser Francia el principal productor de vino de la UE. Aunque aplaudió la medida, Salgado admitió que la propuesta tiene "incluso algún fallo", porque si la bebida se sirve por vasos, la alerta será "inexistente".

Para España, el grupo prioritario es el de los jóvenes, para los que considera necesaria una "acción decidida" porque la edad media de inicio de consumo del alcohol se sitúa en los 13 años y en esa franja "todo consumo de alcohol es excesivo".

Como vimos mas arriba, en Francia el 92 % de los menores de 25 años no toman vino sino que prefieren otras bebidas, entre las que se incluyen muchas con distintos grados alcohólicos.

Salgado admitió que es necesario encontrar un "equilibrio" entre las preocupaciones sanitarias y los intereses de la industria, pero dijo que a los ministros de Sanidad les corresponde "dar una señal clara de que somos conscientes de los daños sanitarios que produce el alcohol".

Hace casi dos siglos, precisamente de la región vinícola argentina de Los Andes surgió la voz del educador sanjuanino Domingo Faustino Sarmiento, gestor de la educación de Argentina y activo protagonista del periodismo y la enseñanza en Chile: sostuvo atinadamente que “todos los problemas son problemas de educación”.


Fuente: Ricardo Eulogio Brizuela, Diario del Vino.


Volver